Madrid. Desde el 2007, más de 4.000 mujeres españolas optaron por alquilar su vestido de novia en vez de comprarlo, alternativa que en el último año experimentó un crecimiento del 35%, y que se pondrá en marcha en Chile y Portugal.Olga Frades, propietaria de Innovias, explicó que esta empresa, creada en el 2007, y pionera de este negocio aún poco conocido, logró una cuota del 2% del mercado total español de vestidos nupciales.
La idea de crear este servicio, dijo Frades, no estuvo vinculada a la aparición de la crisis económica, sino a buscar un apoyo a las mujeres, “para uno de los días más importantes de su vida”, parecido al que existe para los novios.
Sin embargo, Frades considera que la crisis, lejos de afectarles, ha beneficiado a su negocio.
“Se ha racionalizado el consumo y muchas mujeres de buen nivel económico, que en otros momentos no habrían alquilado su vestido de novia, se han replanteado el producto y el servicio, pues gastan cinco veces menos”, dijo.
Además, que el vestido sea de alquiler no implica que haya sido usado antes, ni que esté en mal estado ya que solo se arrendan la primera y segunda puestas, y la tienda se encarga de la limpieza y el mantenimiento de los vestidos.
Para poner en marcha este negocio se requirió de una inversión de en torno al millón de euros ($1,4 millones) que tuvo que salir de los propios bolsillos de los dueños debido a los impedimentos que tuvieron para obtener un crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Una vez abierta la primera tienda en Madrid, el “crecimiento fue tal” que a los pocos meses debieron trasladarse a otro local cuatro veces más grande. A partir de entonces, abrieron más tiendas en otras ciudades españolas y, antes de que termine este año, esperan la apertura en Santiago de Chile y Lisboa.
El año pasado, la cadena facturó con las tiendas de Madrid y Valencia, las demás abrieron a partir de setiembre, unos 2 millones de euros ($4,8 millones), lo que representa un 35% más que en el 2008.
La tienda que abrirán en Lisboa seguirá esa misma línea, pero en la de Santiago de Chile “la filosofía será diferente”, asegura Frades. Allí se alquilarán los vestidos que se van retirando de España para alquilar la tercera y cuarta puestas.
Sobre el futuro del negocio, Frades dijo que “no hay más límites para la expansión que el número de bodas que se celebren”.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
dejame un comentario y tu correo electronico