Si se compara a los peruanos con sus pares en la región como consumidores conspicuos, esto es, de marcas de lujo, somos del grupo de los que menos participamos en ese nicho. El mercado de lujo local es uno particularmente pequeño cuando se mira las cifras del resto de la región, que mueve ya alrededor de US$40,000 millones anuales, de acuerdo a la firma Boston Consulting (la cifra incluye a México). Brasil, el líder indiscutido factura alrededor de US$6,450 millones, es decir, el 16% del total mientras que el Perú apenas se mantiene entre US$10 millones y US$15 millones anualmente, lo que no representa ni el 1% de la torta. Pero la tendencia va en aumento. Si vemos a Chile, un tanto más cercano en tamaño que Brasil, el mercado de lujo chileno viene creciendo a pasos agigantados: en el 2007 aumentó en 15% y si bien en el 2008 y en el 2009 lo hizo más lentamente (creció alrededor de 6%), ya alcanza ventas por más de US$80 millones. Parece que nuestros vecinos del sur tampoco son muy botarates, pues menos del 1% de la sociedad chilena consume artículos de lujo, cuando su PBI es más del doble que Colombia (US$10,124 vs. US$4,905), e incluso superior al de Brasil (US$8,197).
Pero esto estaría cambiando rápidamente. “Una vez que una persona pasa la brecha de un salario mensual de US$3,000, empieza a consumir bienes de lujo”, señaló en un artículo sobre el tema la revista de negocios chilena Capital. De ahí que sea considerado un mercado con alto potencial de crecimiento, tendencia natural por el auge económico que viene experimentando en los últimos 20 años.
Se desprende entonces que la tendencia en el Perú también apunta a un mayor consumo de bienes conspicuos si es que las condiciones económicas se mantienen. El PBI per capita peruano se ubica actualmente en alrededor de US$4,453, cifra que se ha duplicado desde el 2001 cuado estaba alrededor de US$2000. Esta última cifra se mantuvo desde 1971.
Ayuda mucho también el avance del crédito de consumo a nivel nacional que, sólo en el 2009, incrementó a un ritmo de 8.1% en comparación al año anterior. Ello ha permitido que muchos consumidores de los NSE B y C –y no sólo de NSE A- accedan a este nicho del mercado, y que actualmente sean clientes de marcas importantes del sector como Hugo Boss, Ermenegildo Zegna, y Keneth Cole, las cuáles también traen consigo un fuerte componente aspiracional. Otras marcas que no están en el mercado pero que se rumorea podrían llegar pronto son Ferragamo (moda y zapatos), Carolina Herreraza (moda), Tiffanys (joyería), Gucci (moda) y Louis Vuitton (moda)
¿En dónde estarán los clusters? En Lima tres se perfilan como los centros de venta de lujo: la avenida Miguel Dasso en San Isidro, que ya cuenta con tiendas como Max Mara, Ermenegildo Zegna, Donna y Designers y la Av. Conquistadores con tiendas como Kenneth Cole. El otro es el centro comercial Jockey Plaza, que ya tiene prevista la apertura de un ala exclusivamente de tiendas de lujo para 2011. Sólo con este último proyecto la oferta de mercado de lujo peruano debería duplicarse.
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