domingo, 4 de abril de 2010

Argentina quiere mantener la protección comercial con China

La Presidenta prevé defender las medidas antidumping en las negociaciones con Pekín
El gobierno de Cristina Kirchner evaluaba ayer que a partir del conflicto comercial abierto con la República Popular China podría abrirse una etapa de negociación no deseada por la Casa Rosada cuando el canciller Jorge Taiana reciba al embajador de ese país, Gang Zeng, para expresarle su "absoluto malestar y desagrado" por el bloqueo chino a la importación de aceite de soja procedente de nuestro país.

"Ellos quizá quieran negociar la protección comercial que impusimos a ciertos productos chinos, pero nosotros no queremos levantar esas medidas antidumping, que están reconocidas por la OMC y que son el reaseguro del mantenimiento de miles de fuentes laborales en ciertos sectores", confió ayer a LA NACION una alta fuente oficial.

Las medidas antidumping del Gobierno afectan a productos de calzado, textiles y otras manufacturas, que también se fabrican en la Argentina y podrían verse afectadas por competencia desleal.

Por ello, la ministra de Producción y Turismo, Débora Giorgi, desplegó ayer una fuerte ofensiva para defender técnicamente las medidas de protección frente a productos chinos. "La Argentina no prohibió el ingreso de productos de ningún país", aseguró Giorgi en un extenso comunicado oficial.

En el plano político, la Casa Rosada buscó bajarle el tono al conflicto. "No va a haber problema. Es parte de las relaciones comerciales", dijo a LA NACION el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

"No creo que haya negociaciones. La balanza comercial es ampliamente favorable a China", dijo.

"Las medidas antidumping que impusimos nosotros, más que a equilibrar la balanza comercial, buscan mantener puestos de trabajo, sobre todo en calzados y textiles: de otro modo se perderían miles de trabajos", agregó el ministro.

"Siempre hay tensiones, como en toda relación comercial, pero no va a haber problemas", consideró.

Sin embargo, la cuestión preocupa a la Casa Rosada porque la decisión del gobierno chino de Hu Jintao de bloquear el ingreso de aceite de soja procedente de nuestro país significarían más de 1600 millones de dólares menos para la Argentina en la balanza comercial y otros 620 millones de dólares menos de ingresos fiscales por retenciones.

Cerca del canciller Jorge Taiana aseguraron a LA NACION que desde el miércoles pasado Alfredo Chiaradía, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, y Nestor Stancanelli, director de Negociaciones Económicas, se abocaron de lleno a encontrar una salida diplomática.

La actitud de Taiana será manifestar ante Zeng su malestar y escuchar las explicaciones del embajador chino para analizar posibles vías de acción, en coordinación con Producción y la Casa Rosada.

Relación resentida
Si bien el Gobierno cree que el bloqueo chino al aceite de soja está vinculado con sus medidas antidumping, existen otras lecturas políticas. La relación bilateral quedó resentida luego de que Cristina Kirchner suspendió en enero último un viaje a ese país para no traspasar el mando al vicepresidente Julio Cobos.

Además, en 2005 el gobierno de Néstor Kirchner recibió en Buenos Aires a Hu Jintao y formuló durante la estadía del mandatario visitante, un resonante anuncio de supuestas inversiones chinas de 20.000 millones de dólares de empresarios que nunca tuvieron aval de Hu. El caso enfrió la relación durante meses.

Desde la cartera de Producción hicieron otra interpretación: Pekín intentaría proteger su emporio aceitero incipiente. Se nota un crecimiento en la capacidad de procesar el poroto de soja en China, por lo cual no necesitan comprar el aceite sino producirlo en su país.

En este contexto, la ministra Giorgi defendió con uñas y dientes la política comercial oficial y las medidas antidumping con el fin de marcar los límites de la eventual negociación con China. "Nuestras medidas buscan evitar la competencia desleal, que creció como consecuencia de la crisis internacional y el sobrestock de productos el año pasado", dijo.

"Pero no prohibimos importaciones chinas, que siguen ingresando a nuestro país en forma de sana competencia", agregó Giorgi. Y señaló: "Hemos aplicado antidumping (desde 2008) a favor de la industria nacional y en defensa de 600.000 trabajadores".

En ese sentido, el calzado de China debe ingresar a un valor mínimo de US$ 13,5. Además, se aplica antidumping en los sectores textil, vajillas, metalúrgico y encendedores de cocina, entre otros.

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